jueves, 15 de marzo de 2007

Viernes 3 AM (mi radio no agarra FM)

Intenté suicidarme varias veces y no lo logré. Me quiero matar.
Es que nadie me tiene en cuenta. Fracasé en todas las relaciones. Soy un desastre. A mi mamá le digo “Amor” y a mi novia “Mamá”. Menos mal que son la misma persona. Mi psicólogo minimiza esta serie de suicidios fallidos diciéndome que si yo me mato, no es la muerte de nadie. Yo creo que voy a dejar de ir. Aunque sea para ver si se da cuenta.
Es que tengo tan poco orgullo, que más que autoestima lo mío parece una biciestima. Por eso un día fui a una librería a comprar un libro de autoayuda. Y no me animé a encarar al vendedor.
Fui una segunda vez y cuando tenía el libro en la mano, la cajera me dijo "¿Cómo lo va a pagar?" ¡Se había dado cuenta de que vivo en la miseria! Soy un pusilánime. No quiero vivir. No merezco vivir, en realidad.
Recién vengo de dar un examen. La profesora me puso un cero. Yo le dije que no me lo merecía, porque me había matado estudiando. Y ella me dijo "Si se hubiera matado, entonces le habría puesto un diez". No sé qué me quiso decir.
Igual yo nunca tuve suerte con los estudios. Ya de chiquito, mis compañeritos de primer grado se burlaban de mí. Sí, todos los años mis compañeritos de primer grado se burlaban de mí. Para ustedes podrá ser una deshonra, pero mi mamá estaba feliz. Tendrían que haberla visto cómo vivía la emoción del primer día de clase de primaria. Era como un deja-vú constante. Pobre vieja… Dios la tenga en La Gloria. No, no murió, La Gloria es un boliche donde ella va a chupar ginebra. Y mejor que Dios la tenga ahí, porque cuando chupa, la vieja se pone violenta. Ella toma para olvidar. Pero parece que tiene buena memoria. Porque va todos los días a chupar. Y según lo que se comenta en el barrio, chupa muy bien. Seguramente eso me convierte en un hijo de puta. O que todos puedan decirme “La puta que te parió”, y que tengan razón. Suerte que no existen insultos con el padre, porque si no también me los dirían: “El puto que te parió”, “La pija de tu padre!”. Me lo merecería también. Tanto, que coincido con Sartre en eso que dijo que “La vida es una náusea”. Yo creo que es peor todavía: porque si Dios creó la vida, y esta es una náusea, eso significa que Dios ese día estaba en pedo, o con el estómago revuelto. Yo creo que en mi caso, a Dios lo agarré en su etapa bulímica, porque mi vida es un vómito tras de otro. Para confirmarlo está mi novia. Bah, mi ex–novia, porque me acaba de dejar: dijo que era un dejado. Y tiene sentido, porque ella nunca se dejó. Que se vaya a la mierda. Es decir, que vuelva a mi.

13 comentarios:

La que analiza Todo dijo...

qué miseria!! me voy a llorar por mi blog!

gen71 dijo...

Lo entiendo perfectamente en su penar.
Yo a Dios lo agarré luego de un atracón con la mesa dulce de un casamiento donde el rogel era la estrella.
Resumiendo: mi vida es una cagada.
PD: Genial lo suyo.

Caliope dijo...

Bueno, ud escribe muy bien asi que tan mal no esta eh?

si quiere piantar el lagrimón le ofrezco mi humilde hombro

...

le mando besos :-)

El Mendocino dijo...

Necesito una vaso de ginebra de la puta madre.

El blogudo dijo...

La que analiza Todo: Como diría Ana María Casanova... "Si querés llorar, llorá".

gen71: Como siempre, coincido 100% con usted: La vida es una cagada, y el diluvio universal fue Dios tirando la cadena.

Caliope: gracias por los halagos, que valen más, viniendo de una eminencia bloguera como usted. Con respecto a su hombro, se lo acepto, pero no para llorar (si quiere hago como si llorara...).
Le recibo besos ;-)

Mendocino: Si querés Ginebra, andá a Suiza.

venga alguien a cerrar dijo...

Arriba Blogudo!!!! Yo te quiero!!!

Kaitos dijo...

no no no no no...

Pare un momento y sepa que: ¡este post es inmejorable!

Me encantó completamente.

Ni que fuera publicista...

¡Abrazo!

Pd: Menos mal que lo leí en una semana hiper-feliz mia, sino creo que me largaba a llorar ni bien terminaba con la risa.

El blogudo dijo...

Venga alguien a cerrar: Yo también te quiero... pero me gusta más abajo.

Kaitos: Coincido: este post es tan pero tan malo, que no hay forma de mejorarlo.
Ah, por favor, aclará eso de ser publicista...

¡Abrazo!

Pd: Yo creo que te gustó porque esta semana te reís de cualquier cosa... ;-)

Lucio dijo...

Estas madres abandónicas de hoy día.

Igual te digo, si chupa muy bien, punto para el lado de justificar tu noviazgo. (Mamá, yo no pienso esto en realidad, eh, lo digo por comentar algo).

El Mostro dijo...

Oiga viejo, deje de llorar, haga como yo, comprese un vino patero, unos manices, escuche "Joya Chamamecero" y a gozaaaar!

Rambo dijo...

sencillamente sublime

El blogudo dijo...

Lucio: Sí, las madres de hoy en día ya no son lo que eran.

Mostro: Como dije antes, mis lágrimas no son sinceras, sino simple actuación para generar compasión.

Rambo: Sí, tenés razón. Sublimé bastante con este texto.

Anónimo dijo...

EXCELENTE. Diría que es como la frutilla de un postre, pero no me gustan los postres con frutilla. Así que... mozo... la cuenta...

En serio... como diría Cenicienta... ME ENCANTÓ

-Elnestor-