domingo, 22 de abril de 2007

Por San Sebastián!

Tensos y angustiosos momentos se vivieron entre las 14:20 y las 17:48 (GMT) de ayer en una granja de Kentucky, cuando un pollo armado con una bota de Gene Simmons comenzó a aplastar indiscriminadamente a los demás habitantes de la granja, con un saldo fatal de 54 pollos, 12 gallinas, 49 huevos, 5 hormas de queso Miami y 6 frascos de mermelada de tomate para finalmente suicidarse.

Según se pudo saber, la bota avicida del lenguilargo bajista de Kiss había sido adquirida en una subasta sostenida en la ciudad de New York, adonde el asesino habría viajado especialmente a tal fin.

Aprentemente, el salvaje ataque se produjo en tres tandas con espacios de 20 minutos entre sí, tiempo que el pollo se habría tomado para enviar 2 DVDs con imágenes de sí mismo profiriendo insultos a la barra brava de Morón (Los gallos), a los dirigentes de River Plate (las gallinas), al seleccionado francés de fútbol (los gallos... galos) y al logo de Soda Ivess, así como un cassette TDK, que según se supo finalmente, era virgen.

Si bien se desconocen las causas que llevaron al animal a cometer semejante masacre (se insinuó que podría tratarse un asunto de polleras), el hecho reavivó el debate sobre el libre comercio de botas de integrantes de Kiss en Estados Unidos. (Ampliaremos)

jueves, 19 de abril de 2007

Ya no saben qué inventar...





ESO SÍ: AHORA NO QUIERO QUE ME VENGAN CON CUESTIONES MORALES...

sábado, 7 de abril de 2007

El inmortal

Marco Ostrogovio es inmortal. Y resultaría imposible rastrear el origen de su tan extraña condición, ya que lo viene siendo desde tiempos inmemoriales, y aunque su memoria es bastante amplia, no es absoluta.
Los pocos registros que perduran sobre las peripecias de su vida durante los siglos pasados, nos llegan a través de su propios relatos, los cuales nos permiten saber que:

Ostrogovio fue un fiel compañero de Confucio en la China milenaria. Y dicen que cierta vez, cuando el sabio le dijo “No me inquieta el hecho de ser desconocido. Me preocupa cuando no conozco a los demás”, Marco le respondió:
-Sobame la papirola.
Asimismo, Marco peleó al servicio de Julio César, en su afán de expansión territorial de la antigua Roma. Dado que su fama le precedía como un guerrero rudo e intrépido, gozaba del absoluto beneplácito del César.
Cierto día, cuando éste último lo mandó a llamar, Ostrogovio –influenciado dicen por Espartaco-, se presentó ante él y le dijo:
-Chupito el pame.
Luego de ello, se produce una laguna en su mente de algunos siglos, cuando lo encontramos combatiendo a Libio Severo en Constantinopla junto a los célebres Hunos de Atila. Este, al conocer la sabiduría literalmente milenaria del inmortal, decidió consultarle sobre qué estrategia sería prudente seguir para sitiar definitivamente dicha ciudad, a lo que el soldado inmortal respondióle:
-Te manda saludos Marcelo... agachate y conocelo.
Diez siglos después, y ya alejado de las contiendas bélicas, Marco es convocado por Michelángelo Buonarotti para que, con sus vastos testimonios de arte, le aconsejara sobre sus bocetos para la cúpula de la Capilla Sixtina, a lo que Ostrogovio le dijo:
-Lo que me gusta es tu hermana en tanga.
Podríamos citar miles de ejemplos más como este, pero no es nuestro objeto el resaltar su vanidad, sino recordar al hombre que no teme. Al hombre que una y otra vez miles de personas le dijeron “Gracias por ser como sos. No te mueras nunca”.

jueves, 29 de marzo de 2007

¿Barcelona? Nah... Clarín

Y después dicen que cuando uno lee el diario se amarga...

Ok, compañero, me prendo,
¿pero hay que hacer mucha fuerza?





¿Cómo se lo digo?




El que rova a un a un ladrón,
tiene sien años de perdón...


jueves, 22 de marzo de 2007

Por un canal va el agua, por el otro la tierra...






P.D.: Gen71... ¿para qué intervenir publicidades si solas ya salen mal?

jueves, 15 de marzo de 2007

Viernes 3 AM (mi radio no agarra FM)

Intenté suicidarme varias veces y no lo logré. Me quiero matar.
Es que nadie me tiene en cuenta. Fracasé en todas las relaciones. Soy un desastre. A mi mamá le digo “Amor” y a mi novia “Mamá”. Menos mal que son la misma persona. Mi psicólogo minimiza esta serie de suicidios fallidos diciéndome que si yo me mato, no es la muerte de nadie. Yo creo que voy a dejar de ir. Aunque sea para ver si se da cuenta.
Es que tengo tan poco orgullo, que más que autoestima lo mío parece una biciestima. Por eso un día fui a una librería a comprar un libro de autoayuda. Y no me animé a encarar al vendedor.
Fui una segunda vez y cuando tenía el libro en la mano, la cajera me dijo "¿Cómo lo va a pagar?" ¡Se había dado cuenta de que vivo en la miseria! Soy un pusilánime. No quiero vivir. No merezco vivir, en realidad.
Recién vengo de dar un examen. La profesora me puso un cero. Yo le dije que no me lo merecía, porque me había matado estudiando. Y ella me dijo "Si se hubiera matado, entonces le habría puesto un diez". No sé qué me quiso decir.
Igual yo nunca tuve suerte con los estudios. Ya de chiquito, mis compañeritos de primer grado se burlaban de mí. Sí, todos los años mis compañeritos de primer grado se burlaban de mí. Para ustedes podrá ser una deshonra, pero mi mamá estaba feliz. Tendrían que haberla visto cómo vivía la emoción del primer día de clase de primaria. Era como un deja-vú constante. Pobre vieja… Dios la tenga en La Gloria. No, no murió, La Gloria es un boliche donde ella va a chupar ginebra. Y mejor que Dios la tenga ahí, porque cuando chupa, la vieja se pone violenta. Ella toma para olvidar. Pero parece que tiene buena memoria. Porque va todos los días a chupar. Y según lo que se comenta en el barrio, chupa muy bien. Seguramente eso me convierte en un hijo de puta. O que todos puedan decirme “La puta que te parió”, y que tengan razón. Suerte que no existen insultos con el padre, porque si no también me los dirían: “El puto que te parió”, “La pija de tu padre!”. Me lo merecería también. Tanto, que coincido con Sartre en eso que dijo que “La vida es una náusea”. Yo creo que es peor todavía: porque si Dios creó la vida, y esta es una náusea, eso significa que Dios ese día estaba en pedo, o con el estómago revuelto. Yo creo que en mi caso, a Dios lo agarré en su etapa bulímica, porque mi vida es un vómito tras de otro. Para confirmarlo está mi novia. Bah, mi ex–novia, porque me acaba de dejar: dijo que era un dejado. Y tiene sentido, porque ella nunca se dejó. Que se vaya a la mierda. Es decir, que vuelva a mi.

jueves, 8 de marzo de 2007

Si denunciás que te maté, primero le juego al 48, y después te mato...







Según Clarín, el índice de denuncias es bajo, pero si de 200 mujeres muertas 20 hacen la denuncia, yo me daría por satisfecho.

domingo, 4 de marzo de 2007

Besos de Lengua

—Disculpe, señorita, ¿me permite esta pieza?
—Sus disculpas quedan aceptadas, pero me parece que antes habría
que aclarar a qué tipo de pieza se está refiriendo usted.
—No le entiendo.
—Es bastante simple si lo analiza detenidamente. Al no haber contexto
en este —valga la cacofonía— texto, la palabra “pieza” no tiene
un significado definido. Por ejemplo, si estuviéramos en una panadería,
podría ser que yo fuera la vendedora y usted me estuviera pidiendo una
hogaza de pan. Otra cosa muy distinta sería si estuviéramos en una
práctica en la facultad de odontología, donde “pieza” se referiría inequívocamente
a un diente. Y otra totalmente diferente si la facultad fuera
la de arquitectura. En ese caso podría darse la situación de que fuéramos
compañeros de estudios trazando el plano de una casa y usted me
estuviera pidiendo permiso para dibujar una habitación en particular. Y
ni hablar de un taller de relojería, o cualquier otro ámbito en donde se
manipulen cualquier tipo de piezas.
—Bueno, claro, no deja de ser cierto lo que usted dice, pero si yo
le digo “Disculpe, señorita, ¿me permite esta pieza?”, lo más simple de
inferir es que usted y yo estamos en un baile, y yo le estoy proponiendo
que compartamos un breve ritual de danza.
—Yo no estoy en ningún baile: quien está en problemas es usted.
A tal punto, que ni siquiera está claro si usted es hombre o mujer.
—¿Cómo se atreve a poner en duda mi hombría?
—No fui yo, sino el autor. Si relee el texto detenidamente, se dará
cuenta de que en ningún momento se manifiesta explícitamente que
usted sea un espécimen del sexo masculino. Incluso puede que ni siquiera
sea una persona.
—¿Y usted? ¡Ja! No me va a decir que es obvio que no podría ser
otra cosa que una mujer tan sólo por la minuciosidad de su análisis…
—No sea machista, ¿quiere? El asunto es muchísimo más simple…
usted mismo me dijo “señorita”, y esa fue ni más ni menos que la segunda
palabra que pronunció. Está bien que un caballero no debe tener
memoria, aunque en su caso más que virtud eso es picardía…
—¿Sabe qué? Usted es muy complicada, pero no sé por qué me cae
muy bien.
—Sí, usted también me resulta simpático.
—¡Dijo “simpático”! ¡Entonces ya no quedan dudas de que soy un
hombre!
—Sí. Y si prestara un poco más de atención se podría haber dado
cuenta de que antes de eso le dije “caballero”. Así que puede darse por
masculinizado. No caben dudas de que usted es un hombre. Y bastante
apuesto, por cierto.
—¿Eso quiere decir que le gusto?
—Sí, y casi le diría que me estoy empezando a enamorar de usted.
—¿Empezando? ¿Es que se puede trazar una línea de progreso en el
amor? ¿Es que hay una escala que tabule la intensidad de las relaciones
humanas?
—¡Por supuesto! Usted me gusta 6,45 en la Escala de Tellado.
—La supuse un poco más culta.
—Que use la escala no significa que Corín Tellado sea mi fuente de
instrucción. Es más, no recibo instrucciones de nadie. Es importante
que lo sepa desde el principio. No me gusta esconder.
—Con eso que me acaba de decir, estoy en condiciones de transmitirle
que, aunque pueda resultar apresurado, la amo.
—¿Cuánto?
—Mucho.
—“Mucho” es un concepto totalmente relativo y por ende inespecífico.
Sírvase expresarlo en una noción un tanto más objetiva para una
correcta apreciación, como por ejemplo la Escala de Migré.
—Déjese de boberías y deme un beso.
—No quiero. ¿Es acaso suficiente el hecho de que yo le haya manifestado
un incipiente amor como para que pasemos al intercambio de
secreción salival? A fin de cuentas, mi madre tenía razón al advertirme
que una gran proporción del universo total de hombres tiene patrones
de conducta muy similares en lo que a los impulsos instintivos se refiere…
—¿Sabe qué pasa? Ya lo dice el refrán juvenil: “El amor sin un beso
es como los fideos sin queso”.
—Disculpe, ¿pero qué clase de analogía guarda el amor con los
fideos así como un beso con el queso parmesano o en su defecto reggianito?
Me parece que se trata tan sólo de una relación formal, dada por
la rima. Es como si yo dijera: “Amor sin un beso es como una cárcel
sin un preso”.
—Cierra bastante más, incluso. Y claro, si no cierra, se le escapa el
preso… si me disculpa la humorada.
—Me complazco en informarle que acaba de subir 15 centésimos
en la Escala de Banana Pueyrredón. Un hombre con humor es algo que
nunca deja de caerme bien.
—Si le caí bien debe haber sido porque alguien dejó tirada la cáscara
de Banana Pueyrredón.
—Ese chiste no alcanzó el estándar del previo, pero haré caso omiso.
Queda usted advertido.
—De todas formas, retomando el tema previo, yo necesito una
prueba de amor por parte suya.
—¿Qué clase de prueba es esa? ¿Acaso hay pruebas diferentes según
la clase de amor? ¿El amor filial es tema uno y el amor marital es
tema dos? Y aunque pueda medirse, ¿acaso el amor se puede calificar?
Y le digo más, tratándose del amor, ¿la prueba sólo puede considerarse
con sus objetivos temáticos cumplidos cuando existe la copia entre dos
estudiantes?
—Es una excelente apreciación, la suya, señorita… señorita… Disculpe,
no sé su nombre, por lo que si no le resulta muy atrevido, para
poder referirme a usted con propiedad, me gustaría saber cuál es su
gracia.
—Podría decirle que mi gracia es ir dejándoles por ahí tiradas cáscaras
de Banana Pueyrredón a los hombres que me cortejan, pero el
humor no se le está permitido en esta sociedad machista a una señorita
sofisticada como yo.
—Entonces, y haciendo uso del machismo que me confiere la sociedad,
le propongo que cesemos en los prolegómenos, y pasemos a la
pieza.
—¿A qué pieza se refiere usted exactamente?
—A la del telo, señorita.
—Ay, qué lástima… yo quería demostrarle mis grandes habilidades
como danzarina.
—¿Qué? ¿Baila?
—No, entra justo.

domingo, 11 de febrero de 2007

Consultorio de dudas gramaticales, parte 2: la venganza.

Muchas veces que quisiste resaltar una palabra o resumir un texto y no tenías un marcador fluorescente recurriste al subrayado: esa línea que eleva las palabras más importantes para vos, sosteniéndolas como en una especie de andamio.

Ahora bien, alguna vez algún texto te habrá parecido bastante interesante, incluso en una extensión sumamente considerable, pero sentías que había algunas palabras que estaban de más. Entonces, las preguntas se van cayendo de maduras una tras otra: ¿cómo excluirlas? ¿Subrayando toooodo el libro salvo esas frases sueltas? Sería algo muy poco astuto, nada práctico y terriblemente desprolijo.

Pero no os desesperéis, blanca palomita, que El Blogudo piensa en todo, y hoy os trae la solución para tan terrible problema que siglos de pensamiento no han sabido solucionar:

EL SOBRAYADO (sob: sobre; rayado: trazado de rayas):

Un recurso súmamente útil para estos casos antes mencionados que consiste en ni más ni menos que implementar el sistema gráfico inverso al subrayado.
Es decir: que si el SUBrayado (sub: debajo; rayado: trazado de rayas) sirve para destacar la importancia de un término o concepto, para lograr el efecto inverso, hay que aplicar el criterio directamente opuesto. O sea que, cada vez que estoy ante una huevada o algo que quiero obviar, todo lo que tengo que hacer es SOBrayarla, y quedará muy claro que es absolutamente olvidable. Por ej.: "El otro día, Marcelita dijo que yo era un pibe tremendamente macanudo,
aunque muy pijacorta."

Claro que habrá que observar cierta cautela al utilizar este revolucionario recurso, ya que el sobrayado de un concepto se podrá confundir con un subrayado de la línea superior, y así a la inversa... pero a mí me chupa un huevo, porque no te agarro un libro ni que me cagues a trompadas.

martes, 9 de enero de 2007

Por fin una buena noticia.

Jimmy es un grosso. Y lo demuestra una vez más en

Palabras honestas y nudillos rotos.

Está recién nacido, y ya me parece genial. Si no lo vas a leer YA mismo, terribles calamidades se abalanzarán sobre tí.

Marc Polsky de Oregon, Virginia lo hizo y se ganó la lotería interestatal.
Lisa Asshole, de Wichita Winsconsin, no lo hizo, y en el colegio la volvieron reputa cargándola con el apellido.

jueves, 4 de enero de 2007

Reflexiones al cohete...

¿Cuál es el punto de tirar cohetes? ¿Simplemente prenderlos y tirarlos antes de que exploten? Si la mano es más rápida que la vista, entonces mirar cuando prendés un cohete no tiene sentido. ¿Cómo vas a confiar en un sentido que es más lento que el que decide en última instancia? “Aparentemente todavía queda mecha… pero no debería confiarme tanto. Mejor le pregunto a la mano que es más rápida que yo. Hey, mano… ¿El cohete ya explotó? ¡KABOOOM! ¿Mano…? ¡Ey, mano! ¿Dónde estás? Buuu… La próxima mejor confío en la oreja.”

Pareciera que no cualquiera está habilitado para tirar cohetes.
No señor. Para tirar cohetes, antes que nada, hay que ser tío y solterón. Los padres nunca tiran cohetes. Evidentemente, prender cohetes y coger se parecen mucho más de lo que pensábamos.

El tío siempre es el que tira los cohetes, porque sabe. Es como si hubiera estudiado para eso. Se planta delante de la bolsa, la estudia, y dictamina: “Estos son de mecha rápida. Estos no.”
¿Cuánto es rápido o lento para un cohete en términos de cagazo? Este es de mecha rápida… AAAAAAAAAAARRRGGGGGH!!
Este es de mecha lenta… AAAAAAAAAAARRRGGGGGH!!
¡Por Dios! ¡Da igual!

Pareciera ser que para tirar cohetes hay que ser valiente. En realidad es exactamente al revés, porque el éxito consiste en alejarse del peligro lo más rápido posible. “¡¡¡Tiro cohetes porque soy muy valieeenteeeeeeeee!!!! ¡Me enfrento al peligro… pero desde leeeejooooossss!"

Tirar cohetes es cosa de hombres. Sí. Las mujeres juegan al fútbol, usan trajes, siguen la carrera militar, boxean… pero NO tiran cohetes. Por eso me parecería una buena idea que las asociaciones feministas tomaran nota de esto e hicieran marchas reclamando el derecho de la mujer a prender petardos. “No nos importa votar. No queremos bancas en el senado. No nos importa acceder a los mismos puestos laborales que los hombres… ¡¡¡Queremos tirar rompeportones!!!”

Un clásico del folclore cohetero son las fábricas clandestinas. Y todos los años son noticia porque explotan dos o tres. Y los resultados son patéticos. Digo yo… ¿por qué hay fábricas clandestinas de cohetes y no de fuegos artificiales? Volaría todo por los aires igual, pero por lo menos daría un espectáculo muy pintoresco… “Estamos transmitiendo desde Aldo Bonzi, donde voló a la mierda una fábrica de fuegos artificiales… qué belleza!”

Fuera de broma, simplemente espero que este año la gente se cuide un poco y no haya que lamentar heridos ni quemados… Si hay algo que odio con toda mi alma, son los informes desde el Hospital Lagleyze.

viernes, 22 de diciembre de 2006

Lo mejor del 2006 (post publicado con anterioridad)

Termina el 2006, y por eso los invito a que repasen conmigo los mejores momentos del año.

¿Los vemos, señor webmaster?

  • El Mago de las letras (Palabras mágicas)


  • Éxitos resonantes de la División Narcóticos


  • Rock´n´film´roll


  • Voy a tener suerte


  • ¿Por qué riman las canciones?


  • ¿Dónde carajo está Wally?


  • Blogudo Supersorroundsound


  • La mascota


  • Recuerdos de mi infancia


  • Fumate esta


  • Adelanto del nuevo disco de los Stones



  • P.D.: Gracias a todos por el aguante y buena onda que hacen que escribir El Blogudo sea algo divertidísimo.

    lunes, 11 de diciembre de 2006

    El humor de Clarín II


    ... no les alcanzó con chocar, que encima se cagaron a tiros.

    miércoles, 6 de diciembre de 2006

    Episode II: The return of the Concha

    Me toco.
    Me toco un poco.
    Me copo.
    Y me toco un toco.
    Me toco y me hago el coco.
    Con que te vuelvo loco.
    Hasta dejarte ronco.
    Soy puta como las gallinas.
    Cocócocococo…
    Soy puta.
    Como Karina Mazzocco.
    Me toco.
    Me saco un moco.
    Me reviento un pornoco.
    Y la pared revoco.
    Me enciendo como un foco.
    Y contra tus fantasías choco.
    Me toco.
    Me toco.
    Me toco.
    Y te presiento barroco.
    No es para tanto, tampoco.
    Pará un poco.
    Me toco un toco.
    Y te vuelvo loco.

    domingo, 3 de diciembre de 2006

    Blogudeando con Elnéstor

    Es un clásico en cada comida con Elnéstor la ronda de chistes/homenaje a cierto humor tonto con aires de los años cincuenta. Un humor cuya mayor gracia reside en la de basarse en paupérrimos juegos de palabras. Por eso hoy, para desyetar esa falta de almuerzos compartidos con Elnéstor, les acerco uno de esos típicos diálogos imaginarios con el mozo... ¡Buen provecho! (y que no les caiga pesado)...

    - Mozo, la carta, por favor…
    - Siete de espadas.
    - No, la otra carta, por favor…
    - Uno de bastos.
    - Esteee, ejem… no sé cómo explicarle. Me refiero a esa larguita, llena de letritas…
    - Ah, sí, disculpe… ya entendí!
    Querida Tía Gladys: te escribo estas líneas esperando te encuentres bien. Por acá no hay mayores noved…
    - No, mozo, no… ESA carta no. Me refería a la carta para elegir comida, el menú, o sea…
    - Ah, disculpe. Ya se la traigo… Acá tiene.
    - Ajá… ¿Cómo viene el matambrito de cerdo?
    - Le voy a ser sincero: no viene, lo traigo yo.
    - Sí, sí, claro. Entiendo. No sé qué puedo pedir…
    - Puede pedir pollo o… Bah, pida lo que se le cante.
    - Sí, suena bien… ¿Y con qué podría acompañarlo?
    - Podría ser una guitarra, por ejemplo… pero eso siempre y cuando haya traído una usted, porque acá no tenemos.
    - No, quise decir qué guarnición puedo pedir.
    - Y, si usted pide lo que se le canta, puede pedirlo con papas…
    - ¿Papas?
    - Sí, pa-pa-pa-pa-pa-papapapááá…
    - Mire, usted es un imbécil… ya me quedé sin hambre;
    traígame la cuenta.
    - Aquí tiene...
    - ¿Qué es esto? ¿Una bolita de plástico?
    - ¿Usted no quería la cuenta? Ah, ya sé… La OTRA cuenta…
    - Acá tiene… UNOOOO! DOOOOS! TRESSSS! CUATRO!...
    - No, estúpido… ¿Es tan difícil de entender? ¿Qué pasa? ¿Nunca le dijeron “Mozo, la cuenta”?
    - ¡Sí, claro! Resulta que iba solo caminando por un sendero, cuando de repente me ví rodeado por cinco leones, cuatro osos y ocho tigres… suerte que estaba en un zoológico y los animales estaban enjaulados, que si no, no la contaba…

    sábado, 25 de noviembre de 2006

    Estoy deprimido...

    En Google la palabra "Blogudo" arroja 22.400 resultados, mientras que "Concha" 7.660.000.

    Reafirmo lo dicho: lo mío no es el humor, sino la poesía.

    viernes, 24 de noviembre de 2006

    En exclusiva y antes que cualquier medio, adelantamos un tema del próximo disco de los Rolling Stones...


    viernes, 17 de noviembre de 2006

    ¡ want y0ur s*x

    Me saco fotos en concha.
    Me calienta.
    Me toco un poco, y pienso en vos, que te estás tocando pensando en que me toco pensando en vos.
    Y eso me calienta.
    Me toco más, y pienso en tu leche, resbalando por la comisura de mis labios.
    La palabra "comisura" me calienta.
    La palabra "calienta" me calienta.
    La palabra "palabra" me calienta.
    El artículo "La" me calienta.
    Porque me calienta hacerme "La" puta.
    "La puta que vale la pena estar vivo" dice Alterio en "Caballos salvajes".
    Alterio me calienta.
    La palabra "caballos" me remite a montar.
    Salvajemente.
    Los adverbios de modo, que son todos aquellos terminados en "mente", me calientan.
    Tu mente me calienta.
    Fervientemente.
    El flash se enciende como mi concha.
    El obturador se abre como la ídem.
    Y sale la foto.
    La de mi culo y tu choto.
    Y este es el cierre del post.
    Que baja como el cierre de tu pantalón.
    El post termina.
    Y yo también.

    Nota al pie*: Ya no soy "El blogudo". Me cansé de escribir humor. Desde hoy soy Conchita Y. Tupolla. Quiero que me publiquen un libro.

    * La palabra "pie" me calienta.

    lunes, 13 de noviembre de 2006

    Changas de película

    No muchos lo sabrán, pero a fines de octubre me quedé sin laburo. Y como de algo tengo que vivir, estoy haciendo algunos trabajos por encargo en forma independiente. Uno de ellos fue la traducción para España de una escena de la película nro. 22 (a estrenarse en el 2008) de la saga de James Bond: “Nunca muere mañana por siempre ayer ”. Se trata de la secuencia previa al final, donde el agente 007 debe rescatar a la bella agente Samantha de su hermana -la malvada Oyster- quien la tiene cautiva en su guarida…

    [James Bond logra infiltrarse en el palacio donde Oyster tiene prisionera a la agente Samantha. Luego de deshacerse de algunos guardias, se encuentra frente al caparazón gigante con forma de ostra donde la bella Samantha está maniatada. Pero su experiencia le dice que se encuentra ante una trampa, y las cosas no resultarán tan fáciles como parecen.]

    Samantha: ¡¡¡Al fin, James!!!

    [Bond, en vez de ir a desatarla directamente, empieza a revisar el caparazón en busca de un mecanismo que desactive los lásers]

    Samantha: ¿Qué esperas? ¡Cógeme de una vez!
    Bond: Vine a cogerte, pero antes debo asegurarme que esa concha esté limpia…
    Samantha: ¿Y cómo lo harás?
    Bond: Debo neutralizar el mecanismo… oh, creo que lo tengo. Debo cortar el cable rojo que está dentro de ese pequeño hueco…
    Samantha: Ten cuidado, porque hay otro hueco con un cable marrón…
    Bond: ¿El marrón? ¿Cuál de los dos agujeros es? Hay muy poca luz y no me permite ver bien…
    Samantha: El marrón es el que está detrás de la concha.
    Bond: Es muy pequeño, no puedo penetrarlo con mi artefacto…
    Samantha: Vamos, James, usa tu pistola y rómpelo…
    Bond: Es muy peligroso… debemos tomar recaudos…
    Samantha: ¡Maldita sea! ¡Mete tu pistola bien fuerte de una vez en el maldito agujero!
    Bond: Ya casi acabo... Ah, listo. Déjame limpiar la pistola…
    Samantha: ¡James! ¡Gracias por cogerme! ¡Vámonos ya! Mi hermana está viniendo…

    [Mientras Samantha y James empiezan a huír, Oyster entra en escena con diez matones que empiezan a dispararles. Entonces James empuja a Samantha hacia dentro de la ostra gigante para protegerla de los disparos]


    Bond: Samantha… ¡Véte a la concha de tu hermana!
    Oyster: Al fin nos encontramos, Bond… ¿Pensaste que resultaría tan fácil coger a mi hermana? Deberé acabar contigo… ¡Vamos! Métete en mi concha…
    Bond: Antes muerto…
    Oyster: Tus deseos son órdenes… Bond.

    [Oyster se dirige a uno de sus matones]

    Oyster: Andrés… ya has escuchado al Sr. Bond. No queda otra que acabar con la concha llena de sangre… Sr. Bond, quiero su pistola...

    [Bond entrega su Walther PPK y en un movimiento rápido saca de entre sus ropas una pequeñísima cerbatana con dardos venenosos, y dispara dos certeros tiros, matando a Andrés y a Oyster]

    Samantha: Gracias, James… me has salvado la vida! Aunque lo lamento por mi hermana… De nada le han servido sus sofisticados mecanismos para evitarlo… qué paradójica es la vida.
    Bond: Sí. Ella quería acabar conmigo, y la paja ha acabado con ella…

    [Samantha y Bond se besan apasionadamente. La pantalla funde a negro y, mientras se escucha el tema principal del filme, comienzan a desfilar los créditos finales]

    sábado, 11 de noviembre de 2006

    Diálogos verídicos de la vida real

    Uno de mis hijos ve una de las estatuillas del Premio Clarín a la creatividad publicitaria que alguna vez me dieron y dice:

    - Papá... ¿Qué es esa copa del diario?
    - Es un premio que le dan los señores que hacen el diario a los que escriben buenos libros, a los buenos deportistas, a los que hacen buenas propagandas, a los artistas...
    - ¿Y vos cantás bien?

    domingo, 5 de noviembre de 2006

    Nuevos artículos anexos a la Ley Anti-tabaco

    · Se prohíbe la difusión en espacios cerrados del tango “Fumando espero”.

    · También las canciones “When Smokey sings” (ABC), “Smoke gets in your eyes” (Kern/Harbach), “Smoke rings” (Laurie Anderson) y “Smoke on the water” (Deep Purple). En cambio se sugiere escuchar “Soy moderno, no fumo” (Virus) y “Close but no cigar” (Thomas Dolby).

    · Se prohíbe ver “La Pantera Rosa”, salvo en pantallas de más de 100 metros cuadrados.

    · También se prohíbe usar anteojos fumeé.

    · Se prohíbe mencionar a Fumanchú, ni hacer trucos ideados por él.

    · Está terminantemente prohibido ver tapes de Chasman y Chirolita.

    · Se podrán ver repeticiones de “Amigos son los amigos”, previa eliminación de las escenas donde Carlín le diga a Pablito “Vos, fumá…”.

    · Mediante retoque digital, se eliminarán de “Las aventuras de Hijitus” a Pucho, así como también cualquier referencia a dicho personaje.

    · Lo mismo con la película “Harley Davidson & The Marlboro Man”, pasándose esta a llamarse simplemente “Harley Davidson”.

    · Se prohíbe el uso de smoking.

    · Se prohíben los pingüinos, por las dudas.

    · Se prohíbe el puchero como comida.

    · Se prohíbe el puchero como expresión figurativa de leve tristeza y/o enojo.

    · Se prohíbe a los hijos dirigirse a sus padres varones con el apelativo de “Papucho”.

    · Lo mismo con las amantes.

    · Se prohíbe como método insecticida la fumigación.

    · Se prohíbe anunciar la elección del Papa.

    · Se prohíbe los incendios en lugares cerrados.

    · Se prohíben los caños de escape.

    · Se prohíbe que el agua hierva en las pavas.

    · Se prohíbe que los dibujitos animados ingieran grandes dosis de picante.

    · En definitiva, se prohíbe el humor.

    lunes, 23 de octubre de 2006

    Los mejores chistes de Clarín no están en la contratapa.

    jueves, 19 de octubre de 2006

    Recuerdos de mi infancia
    (clickeá sobre la imagen para verla a tamaño)

    lunes, 2 de octubre de 2006

    El extraño caso de Eurythmics

    Locutor franela: Y seguimos en la trasnoche de Horizonte, siempre junto a la mejor música... ahora de la mano de la vocalista de Euryhtmics (iu-rruid-mecs), la banda que ha dado origen a éxitos como “Suich driims (ar meid of zzis)”, “Jir cams de rrein aguen” y “Der mast bi an éinyal”, entre otros. Esta banda inglesa, conformada por el guitarrista y compositor Dave Stúart y la cantante escocesa Annie Lennnnox, quien curiosamente en nuestro país es más conocida por sus dos discos solistas que por su prolongada trayectoria al frente de la célebre banda inglesa. Un caso verdaderamente curioso, ya que Annie Len… perdón… ¿Annie? ¿Por qué digo Annie? ¿Qué? ¿Acaso vos la conocés? ¿Es amiga tuya? Yo sí le puedo decir Annie, porque tengo años de radio y música encima pero vos, ¿qué es esa confianza? “Annie” ¿Annie qué? ¿Fueron juntos al schule? ¿De qué me hablás? ¿Annie le decís, caradura? Para vos, Mrs. Lennox, y a lo sumo Ann. ¡Hábrase visto! Forro de mierda, te pensás que porque tenés dos discos de Phil Collins y un grandes éxitos de Sttting te codeás con la crema del rock inglés... Pero por favorrr… andá a lavarte el culo, forro de mierda, la rrreputísima madre que te remil parió, a vos y un vagón lleno de putas, puto reprimido de mierda, ¿por qué no te hacés coger a máquina por un contingente de marineros rusos y mientras tanto… mientras tanto… aquí, en Buenos Aires, otra nueva hora comienza…

    miércoles, 27 de septiembre de 2006

    3D super surround sound (iBlogudo)


    Los ingenieros del “Qué blogudo!!! Audio Labs” una vez más hicieron posible lo que para muchos sólo entra en la categoría de “fantasía”: el primer sistema de sonido REALMENTE 3D (Detestable, Deleznable y Desubicado), el cual consiste en pintar un auricular de azul y otro de rojo (ver Fig. 1, a la derecha de su pantalla, señora) y colocar los temas correspondientes en cada canal. Un sistema que te permitirá una experiencia realmente “supersunsurround” gracias al cual podrás escuchar canciones como nunca antes habías soñado:

    Ejemplo 1:
    Auricular “a”: Azul es su sangre (Los Twist)
    Auricular “b”: El demonio rojo (Virus)
    Resultado super surround: El de moño azul.

    Ejemplo 2:
    Auricular “a”: Azul (Cristian).
    Auricular “b”: Luna Roja (Soda Stereo).
    Resultado super surround: Soda Roja (Cristian toma vino con soda).

    Ejemplo 3:
    Auricular “a”: Zapatos de gamuza azul (Carl Perkins, versión Elvis).
    Auricular “b”: La Mujer de Rojo (Chris De Burgh)
    Resultado super surround: A esa mujer le paso la gamuza. Pero que no se entere el zapato de Rojo…

    Ejemplo 4:
    Auricular “a”: True Blue (Madonna).
    Auricular “b”: 99 Red Balloons (Nena).
    Resultado super surround: A la madonna, nena, qué balloons!

    P.D.: Ahora no empiecen a tirar nombres de canciones con "azul" y "rojo" por favor...

    lunes, 25 de septiembre de 2006

    Carta a mi nieto

    Blogger, 25 de septiembre de 2078

    ¿Cómo estás? Espero que bien. Hace mucho que no sé nada de vos, y me preocupa. Porque si bien sé que sos un buen chico, las costumbres que tienen ustedes los jóvenes de hoy no son tan sanas como en nuestra juventud. ¡Ay! ¡Cuántos recuerdos me trae evocar esos tiempos en que nos divertíamos jugando al Messenger-raje! Sí, sé que hoy puede sonar tonto, pero abrirle a alguien una ventana del MSN y ponerse rápido en “away” era algo que te llenaba de adrenalina! ¡Incluso había en la barra algunos zarpados que te abrían una ventana, te escribían algo… ¡y cerraban el programa! ¡Qué turros! ¿Y la mancha-mail? Uhhh… me acuerdo que yo era buenísimo, en eso: Mandaba powerpoints, cuestionarios cadena, archivos wmv, hasta fotos en .bmp!!! ¡Cómo me puteaban! Algunos llegaron a poner mi mail como “correo no deseado”… pero yo era bravo, MUY bravo… y abría otra cuenta de hotmail… y dale que dale… ¡Qué tiempos aquellos! ¡Jajajajaa!
    Incluso -y no sé si hago bien en decirte esto porque tengo miedo de influenciarte mal-, a veces, a escondidas, buscábamos en Google (googlear, le decíamos) palabras como “culo”, “puta” y “teta”… Sí, sé que puede sonar ingenuo todo esto, pero si te lo cuento es porque quiero que sepas que quiero acercarme a vos. Que soy un abuelo moderno. Con decirte que me abrí un blog. Ojalá que lo visites y me dejes un comentario contándome qué es de tu vida… Pero nada de anonymous, ¿eh? bueno, si querés sí. Te prometo que voy a saber entenderlo. Yo también alguna vez tuve 36 años como vos…

    viernes, 22 de septiembre de 2006

    Un par de aclaraciones técnicas un par

    1. Por no sé qué quilombo del nuevo sistema de blogger beta, los que tienen blogs en el sistema "tradicional" no pueden dejar comments con su usuario y contraseña. Por eso, los que quieran, por ahora tienen que usar la opción "Other" (otro) y escribir el nombre que quieran.

    2. Para facilitar el acceso a este blog, está habilitada la dirección

    www.blogudo.com.ar


    así pueden recomendarlo a quienes quieran sin necesidad de anotarlo. ¡Corran la voz!

    P.D.: También funciona www.queblogudo.com.ar pero me parece que la otra es más fácil de recordar.

    martes, 19 de septiembre de 2006

    Teletransportación de objetos.

    Ni la brillantez de Leonardo ni la capacidad visionaria de Verne pudieron preverlo, así como tampoco las complejas teorías de Stephen Hawking o Carl Sagan.
    La teletransportación de objetos, aunque en una etapa aún experimental, ya es una realidad concreta que ha llegado para instalarse entre nosotros. Y quien ha dado el puntapié inicial para dar con la fórmula no fue ningún científico de ningun renombrado centro de investigación estadounidense, sino una simple ama de casa del barrio de Laferrere.
    Todo comenzó cuando Norma Spegazzini estaba aprontándose (si no fuera porque tenemos una foto suya, hubiéramos usado la expresión “poniéndose linda”) para acompañar a su marido a una fiesta que organizaban en el trabajo de él. Y estaba dando los últimos toques, decíamos, cuando llegó el turno de ponerse los aros… y una de las tuerquitas se cayó al piso. “Clin clin clin…” -se escuchó claramente. A estas alturas del relato ustedes seguramente estarán pensando “Bueno, eso a mí me pasó mil veces”. Sí, por supuesto. Y también seguramente se habrán cansado de buscar la tuerquita en el piso. Debajo de la cama. Entre los pliegos de la ropa. Debajo de la cómoda. Pero no tuvieron la astucia y las agallas de Normita de ir por más, y tirar la otra tuerquita. Y perderla, lógicamente. Así con todas y cada una de las 46 tuerquitas de los otros tantos aritos (sin contar las argollitas, claro está) que Norma fue acumulando con el correr de los años en su “alhajero” de plástico corroído por el sol. Y suerte que no siguieron su ejemplo. Porque si no, se hubieran dado cuenta de que ninguna estaba en el suelo. Ni debajo de la cama. Ni entre los pliegues de la ropa. Ni debajo de la cómoda. No señor. De hecho, Norma nunca encontró las tuerquitas. Fue Eusebio Sánchez, un hurgador de basura, quien las encontró en un pañal cagado yaciente en el cinturón ecológico de Villa Soldatti. El pañal de Luisito Damasceno, el bebé de diez meses que, cierto día -y a varios kilómetros de distancia de la casa de Norma-, se comió, con un intervalo de 15 segundos entre ellas, 48 tuerquitas de aro que fue encontrando en un lugar que un grupo de científicos aún está tratando de determinar con precisión para poder replicar el proceso en laboratorio.

    lunes, 18 de septiembre de 2006

    A falta de blogudos, buenos son los Martuzetas...

    Como habrán notado, hace rato que no se me cae una pera. Suerte que "Mi Mundo" sigue tan inspirado como siempre...



    jueves, 14 de septiembre de 2006

    El doble de riesgo con la mitad de problemas.

    Golpearse por otro. Profesión brava, si las ¡ay!. Perdón, si las hay. Claro que suponemos que a los dobles de riesgo les gusta su trabajo. O sea, tienen algo de masoquistas. Temerarios. Y, sobre todo, útiles para que los actores que no saben golpearse no sufran. ¿Actores dije? ¿Es que sólo los actores padecen los golpes? ¿Y qué hay del resto de nosotros? ¿Acaso no sufrimos cuando nos golpeamos? ¿No sería una buena idea que todos tengamos dobles de riesgo? Por ejemplo:
    Voy manejando a 160. Se me cruza un remisero en babia. No me gustaría salir despedido a través del parabrisas y aterrizar a 30 metros. Sería muy buena idea en cambio que mi doble de riesgo muriera por mi. “No te mueras nunca”, me dice alguien. “No, para eso lo tengo a Pancho, mi doble de riesgo” respondo con un aire de superioridad.
    Pero creo que el tema da para más, ya que me interesaría destacar que los golpes no siempre son físicos. De hecho, casi nunca lo son. Sin ir más lejos: ayer salí antes del trabajo. Llego a casa y veo un auto estacionado en la puerta. Toco el capot y está frío. Es decir, está estacionado desde hace rato. Entonces, sigilosamente, mi doble de riesgo entra y se agarra la cabeza desesperado ante lo que estoy viendo con sus ojos. No puede creer que en MI propia cama esté sucediendo esto. ¡Su esposa (labura de doble de riesgo, como él) lo está engañando! ¡Y con el doble de riesgo de su mejor amigo! Entonces saca su revólver y los mata a ambos de 14 tiros. Yo, mientras tanto, llamo a la moza del bar y pido otro brownie. ¡Ah! Y un café... doble.